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hola tengo muchas dudas.... en el mes de marzo me comenzo a salir bastante leche de los pechos a la cual consulte a mi ginecologa y me realizo unos estudios la cual salieron con 2 semenas de embarazo yo ya habia tenido relaciones y la fecha me daba justa asii que empece a preocuparme y me hice un test de embarzo la cual me salio negativo yo soy una niña todavia y volvi a ir a la ginecologa la cual me realizo otros estudios y me salieron negativos pero ahora temo porque me llega mi mestruacion pero siempre ando con naucias mareos cansancio y puras ganas de dormir y todos me dicen que mi guatita crece como embarazo nose que pensar a veces pienso que es verdad pero no se que hacer que hago ayudenme En teoría, el resultado positivo del test practicado por tu ginecóloga debería considerarse muy fiable. En la mayoría de estos tests, un positivo siempre es más seguro que un resultado negativo. Sin embargo, si dices que te practicó otros posteriores, y que éstos dieron negativo, y si luego tenemos en cuenta todos los signos que describes, bien podría pensarse en un embarazo psicológico, un trastorno de carácter psíquico y neuroendocrino a la vez, también llamado pseudociesis. Es un ejemplo muy llamativo de psicosomaticidad que, como tal vez en tu caso, puede llegar a engañar al principio a los propios especialistas en ginecología. La mujer cree estar embarazada, presenta síntomas que parecen confirmarlo, pero no lo está realmente. Esos síntomas pueden incluir desajustes del ciclo menstrual, generalmente ausencia de menstruación, aumento del volumen abdominal (pero sin los cambios típicos del embarazo en el ombligo), cambios en las mamas (secreción de leche, incremento de tamaño de las papilas, turgencia), náuseas/vómitos, aumento de peso, aumento de volumen del útero y ablandamiento del cuello uterino. Incluso llega a creer sentir movimientos como del feto dentro de su abdomen. Y lo más curioso, algunas mujeres muestran niveles altos de la hormona gonadotropina que, segregada por el cerebro, normalmente se incrementa en las primeras fases de un embarazo, y es el parámetro a buscar en la mayoría de pruebas de embarazo. Por supuesto esto es una posibilidad, y yo no soy médico. Si tu ginecóloga no lo ha comentado, quizá es porque tiene otras razones para descartarlo, en cuyo caso te sugiero que le preguntes por lo que ahora te estoy sugiriendo. O bien espera a hacer nuevas pruebas para tener un mejor criterio. Por ejemplo, existe una técnica de palpación del fondo uterino y del abdomen, y otra de búsqueda del foco cardíaco del supuesto feto. Si se confirma un embarazo psicológico, cabe hacer unas reflexiones. Una es acerca del inmenso poder de la mente, todavía no explorado del todo. En relación con esto, quizá algunos de los signos externos de un verdadero embarazo –por ejemplo las náuseas o vómitos- podrían controlarse con gran eficacia gracias a la voluntad propia, si conociésemos los medios de sugestión o de autosugestión adecuados sobre la propia mente de la mujer en estado. Quién sabe. Las causas de este fenómeno deben estudiarse para cada mujer, pero suelen estar en un deseo incontrolable de ser madre, o bien en la necesidad de llamar –o controlar-la atención a determinadas personas con vínculos afectivos particulares, o de fortalecer –o, de nuevo, controlar- el vínculo emocional con la pareja, o de sentirse una verdadera mujer, resaltando probablemente los atributos de juventud y de productividad (sentirse que una sirve para algo). También una causa puede estar en el mismo temor a quedarse embarazada. O en la existencia de una esterilidad. Naturalmente esto vendrá enmarcado por la mentalidad concreta y las vivencias de cada mujer, las que configuran ese mundo particular en el que vive. Sin duda, preconcebir la idea u obsesión de que la llegada de un hijo puede reforzar, o incluso arreglar, una relación conyugal –ésta es una de las posibles causas- representa vivir en un mundo muy particular, alejado de la sobria introspección, de la verdadera productividad y del verdadero respeto de cualquier ser humano y hacia cualquier ser humano. De hecho, este trastorno afecta principalmente a mujeres consideradas alexitímicas, es decir que normalmente tienen dificultades para identificar y expresar las emociones propias, y diferenciarlas de las sensaciones corporales.
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