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¿Cómo puedo hacer para que mi pareja sienta mas placer al penetrarla?
Pregunta enviada por Jaime Se podrían llenar páginas con la respuesta. Así que ahí van unos pocos consejos generales.
Lo primero cuidar la propia actitud, no poner en el coito demasiadas o exageradas expectativas, de unión física o espiritual, de madurez personal, de tener orgasmos simultáneos, o de demostración de amor. Las expectativas suelen llevar al fracaso. Tener sentido del humor ante cualquier percance. Por supuesto no hacerlo nunca sólo para satisfacer a la pareja, todo lo contrario, hay que desear y disfrutar lo que se hace, y la otra persona debe percibirlo así. Apartar la falsa creencia de que se debería alcanzar el orgasmo sin dificultad. Asegurarse de que hay una alta excitación y una lubricación natural suficiente, de lo contrario no hay que dudar en procurarse lubricante artificial. Procurar que no sea la única práctica sexual ni el objetivo en sí. Saber que la mayoría de sensaciones placenteras en la mujer provienen de la estimulación del clítoris, el cual tiene una porción interna que recibe agradable presión en el coito, por lo que su estimulación simultánea con una mano o los dedos a veces ayudará. A este respecto, las posturas que estimulan algo el clítoris durante el coito son aquellas en que la mujer está arriba, o su pareja detrás o a su lado. Es decir que lograr el orgasmo sólo con estímulo vaginal es más bien raro, y dependerá de factores como el grado de unión emocional, la adaptación del pene (forma y tamaño) a esa vagina concreta, la cantidad de lubricación vaginal, la fuerza de los músculos pélvicos femeninos, la estimulación del llamado punto G cuando está presente, y la sensibilidad de la vagina. Esta sensibiidad es distinta en cada mujer, el hombre deberá tener tacto y observar si a ella le va mejor unos movimientos suaves y poco profundos, o lentos y muy profundos, o vigorosos, etc. Dado que no todas las zonas de la vagina tienen la misma sensibilidad, cambiar de postura puede llevar a explorar otros puntos interiores, cuando se siente poco placer; por cierto, no repetir demasiado la postura del misionero, que no siempre la lleva al orgasmo, y no olvidarse de la postura "perrito" o por detrás, de hecho más natural. También ayuda mucho que la mujer se haya autoexplorado o masturbado en el pasado, ello la ayuda a ser consciente de las respuestas de su propio cuerpo y a romper bloqueos o disociaciones a veces impuestos por la educación y que podrían llevarla a no sentir nada o a sentir dolor. Naturalmente, igual que para el sexo en general, el estado emocional es crucial. Si se tiene sexo con una nueva pareja, o estando profundamente enamorados, o con una persona que hallamos extramadamente atractiva, el cerebro provocará un estado de intensa excitación física, lo cual afectará positivamente incrementando el placer experimentado. Todo ello lleva a afirmar que muy a menudo, si no siempre, la plena satisfacción o la posibilidad del orgasmo femenino vendrá determinada más por el estado emocional o los pensamientos, que por la pura estimulación física o visual, aunque ésta es necesaria, claro. A menudo también gozará más con la cercanía e intimidad del acto sexual que con las sensaciones físicas. Para la mujer cuenta más la idea de lo que está haciendo o con quién lo está haciendo, que el acto físico. Respecto al hombre y su pene, no hay que esperar siempre que la erección será duradera y que estará sin eyacular largo rato. El hombre también está sometido a sus propias presiones, así que si la mujer es comprensiva y no le exige demasiado, él acabará funcionando mejor. Por ejemplo, ella no debe creer que un pene rápidamente erecto sea la prueba de que él la encuentra atractiva y deseable, es un error frecuente y muy dañino.
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