¿Es posible tener un orgasmo pero no sentirlo? Es decir, yo he experimentado orgasmos en la masturbación xo cuando estoy con mi chico no siento esa sensación, durante toda la relación siento mucho placer xo no llego, no siento lo mismo que cuando lo hago sola. ¿Es que acaso la sensacion es distinta? ¿Puede que cuando llego al orgasmo la sensación sea mas disimulada al estar sintiendo placer durante toda la relación? grácias.
Es imposible tener un orgasmo y no sentirlo, siempre que, por decirlo de algún modo, el sistema neurosensorial de tu organismo funcione debidamente. Por otro lado, fisiológicamente no existen formas de orgasmo diferentes, sino ...
Quiero saber que, si el orgasmo del hombre está en función de la cantidad de semen eyaculado, ¿cómo se puede aumentar esta cantidad?
El orgasmo masculino no depende de la cantidad del semen expulsado. Orgasmo y eyaculación son de hecho procesos diferentes, como ha demostrado la ciencia (y alguna escuela oriental antigua, no recuerdo si el taoísmo o el tantrismo); la eyaculación es una respuesta fisiológica localizada, y el orgasmo ...
Hola...primero, estoy en duda en cuanto a que si acabar es lo mismo a tener un orgasmo. No tengo claro eso, lei varias cosas pero se contradicen. Segundo, no todas las veces que tengo un orgasmo acabo... entendiendo yo que acabar es la culminacion del orgasmo, cuando de la vagina sale gran cantidad de flujo. Esto no me pasa siempre ni durante el coito ni durante la masturbacion. ¿Puede ser que a veces suelte mayor cantidad de flujo que otras... y a veces nada de flujo? Tercero, soy mas propensa a tener orgasmos durante la masturbacion que durante el coito. Qué puedo hacer? Muchas preguntas no?? pero estoy en duda y me siento una ignorante!!! Es por eso que pregunto... asi se. Muchas gracias por responderme!!! Adios.
La expresión 'acabar' es coloquial y suele referirse al orgasmo, o bien al orgasmo más eyaculación en el caso de los hombres. La denominada 'eyaculación femenina' ocurre sólo en cerca de un 10% de mujeres, por lo que ...
La masturbación se define como el estímulo espontáneo de las zonas erógenas del propio cuerpo, en especial los genitales, con el objetivo de proporcionarse placer sexual y bienestar, y en ocasiones también desahogo nervioso. Como tal suele empezar durante la pubertad, entre los 11 y los 15 años aproximadamente, aunque algunas personas lo hacen más tarde y otras nunca; también durante la infancia, y parece incluso que durante la fase fetal, ya se observan tocamientos espontáneos o la búsqueda de presión sobre la zona genital, que podrían interpretarse como unas primeras exploraciones masturbatorias ya que van asociados tanto con movimientos cortos y rígidos de pelvis y piernas como con una posterior relajación. Puede practicarse durante toda la vida, incluso adaptándose a las necesidades o habilidades físicas cambiantes.
No existe ninguna obligación de practicarla, ni una frecuencia ideal, ni un determinado exceso peligroso para la salud, si acaso el límite lo marcará el posible perjuicio causado a la convivencia con la pareja, a las responsabilidades laborales, sociales o a las costumbres o normas legales. Es una forma segura y relajante de disfrutar del sexo o simplemente de darse placer, no necesita ni conlleva la relación con otra persona ni la ansiedad de agradarle. Las personas que nunca se han masturbado no necesariamente tienen un problema, pero si sienten que éste existe, puede deberse a condicionamientos culturales o educativos insanos, a falta de deseo, sentimiento de culpa, timidez o inhibición por otras causas. No vamos a entrar en este tema de las falsas creencias, controversias y tabúes que rodean a la masturbación, tan sólo señalar que, por desgracia, algunos siguen hoy presentes, que se percibe todavía el peso negativo de la religión, y que afectan quizá más a la mujer, pues en comparación con el hombre a ésta se le ha reconocido más tardíamente su propia capacidad y derecho a experimentar placer sexual.
El Punto G, abreviatura de 'Punto de Gräfenberg', llamado así por el nombre de su descubridor (en los años 50), el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, es según algunos expertos una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada en la cara anterior o frontal de la vagina, detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra, y que estaría implicado en la obtención más fluida e intensa del orgasmo y de la 'eyaculación' femeninos. Coincide con, o es una parte de la esponja uretral, es decir el tejido eréctil situado alrededor de la uretra, justo donde se encuentran las glándulas de Skene o parauretrales, con las que algunos expertos identifican el punto, desmintiendo que se trate de una auténtica estructura o zona perteneciente a la pared anterior vaginal, sino en realidad a un nivel más profundo que si acaso 'se notaría' a través de esta pared vaginal.
Algunos científicos sostienen que no es verdad que este punto exista. Otros, que se trata en realidad del conjunto de nervios profundos de la raíz del clítoris que más adelante conectan con la columna vertebral.