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Cuando mi novio me introduce su dedo me duele y siempre se me inflama al grado de molestarme mucho para sentarme. ¿Que estará pasando conmigo?
Pregunta enviada por Brenda La introducción de un dedo en la vagina no suele ser causa de la aparición de dolor, irritación o inflamación en ésta, a no ser que se hayan efectuado movimientos violentos o con las uñas largas y rasposas, lo cual puede provocar una herida en el tejido de la mucosa vaginal, o bien se tenga poca higiene en la mano y las uñas, lo cual puede haber causado una infección.
Este es un posible problema, que requiere en el primer caso al menos varios días de descanso de la actividad sexual de penetración, y en el segundo una visita con tu ginecóloga o centro de planificación para hacerte un examen pélvico y genital. Hay que revisar posibles desajustes hormonales, malformaciones vulvo-vaginales, un anillo himenal engrosado, los hábitos de higiene, posibles alergias, daño en el clítoris debido a manipulación brusca en los juegos preliminares, el uso de prendas excesivamente ajustadas, etc. Tu problema de dispaurenia (dolor) puede ser debido a vaginismo. Éste consiste en la contracción involuntaria de los músculos perivaginales, ya sea al intentar introducir el pene, un dedo o incluso un tampón. Si se descartan las causas orgánicas, hay que pensar en una lubricación inadecuada, debida a una fase de juegos preliminares inapropiada o insuficiente, presión demasiado vigorosa sobre la uretra, o bien en factores psicológicos. La causa genérica suele ser algún tipo de temor, y éste a su vez puede relacionarse con sentimientos de culpa debidos a tabúes educacionales o religiosos, una experiencia traumática (quizás en la infancia), problemas de personalidad (p.e. ira contenida o mal manejo de la agresividad), ignorancia de la anatomía propia y del compañero, o el mismo miedo a sentir dolor (p.e. creer en el falso mito de la virginidad y el dolor y la sangre asociados). La confianza en tu pareja será importante para ayudarte a contrastar y elaborar los posibles conflictos interiores que puedan interferir en tu capacidad para relajarte y experimentar placer con normalidad. Siendo tantas las posibles causas, aconsejo empezar por lo básico, informarse en profundidad y con gráficos o imágenes sobre la anatomía de las zonas genitales (a menudo una buena información resuelve el problema). Después puedes observar y explorar tus genitales con la ayuda de un espejo, así como explorar y juguetear abiertamente con el pene de tu compañero. Esto ayuda a tomar conciencia de cómo ambos genitales se van a adaptar perfectamente cuando tú estés excitada y la vagina bien lubricada. Esto último es importante: es necesario que lubriques para realizar cualquier tipo de penetración y, por otra parte, es necesario un alto grado de excitación para iniciar el coito. Si esto no sirve y el problema persiste, podéis plantearos acudir a la consulta de un sexólogo/a, mejor los dos juntos y con una condición: estar dispuestos a ser totalmente sinceros. Una técnica interesante que te puede proponer es la desensibilización mediante el tacto vaginal: introducir, bien lubricado, primero un dedo, luego dos y quizá tres, paulatinamente, mientras se te enseña a respirar, relajar el abdomen, etc. Ejercicio que luego será bueno que te realice la pareja.
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