HOLA. tengo 23 años y soy virgen, mi novio quiere que tengamos relaciones pero cuando lo hemos intentado justo antes de que me quite el pantalon me da un miedo terrible y me suelto llorando, no se que me pasa porque si me gusta que me acaricie y lo disfruto, de hecho si ! me siento exitada, sera que por ser parte de una familia conservadora no lo puedo hacer???
Es posible que esta última razón que aportas tenga algo que ver. Los psicólogos, al escuchar un problema contado por su paciente, suelen preguntar '¿y tú qué piensas que te está pasando?' o algo similar. Muchas veces el propio paciente ya intuye por dónde va la causa o incluso la solución del problema ...
(PD/Agencias).- Los hombres que comparten las tareas del hogar mejoran la armonía en la pareja y podrían tener una vida sexual más satisfactoria, revela un estudio estadounidense publicado el jueves.
"En general, cuanto más tareas domésticas hacen los hombres, más felices están las mujeres", explicó a la AFP Scott Coltrane, sociólogo de la Universidad de Riverside (California) y coautor del estudio, del cual se publicó un resumen en el sitio 'web' de la organización Council of Contemporary Families (CCF) ...
Qué es eso el deseo sexual. Un enfoque culturalista.
El deseo sexual consciente es un mecanismo psicobiológico que precede a la excitación sexual, de tal modo que ambos nos impulsan a tener relaciones sexuales con otra u otras personas, relaciones que han sido diseñadas por la evolución para reproducirnos y perpetuar la especie. Deseo y excitación son procesos fisiológicamente independientes, que no tienen por qué ir siempre concadenados, pero sí en el caso de nuestra definición. Precisamente como fenómeno fisiológico, no ha sido tan estudiado como la excitación, pero se puede decir que está muy determinado por la hormona testosterona, presente en ambos sexos, así como por factores cerebrales-cognitivos y ambientales. Tiene mucho que ver con la libido de la Teoría Psicoanalítica, también llamada energía, pulsión o impulso sexual, pero no está claro que sea un verdadero instinto biológico de primer orden, pues no es indispensable para la supervivencia de un individuo, aunque pudiera serlo para ...
La masturbación se define como el estímulo espontáneo de las zonas erógenas del propio cuerpo, en especial los genitales, con el objetivo de proporcionarse placer sexual y bienestar, y en ocasiones también desahogo nervioso. Como tal suele empezar durante la pubertad, entre los 11 y los 15 años aproximadamente, aunque algunas personas lo hacen más tarde y otras nunca; también durante la infancia, y parece incluso que durante la fase fetal, ya se observan tocamientos espontáneos o la búsqueda de presión sobre la zona genital, que podrían interpretarse como unas primeras exploraciones masturbatorias ya que van asociados tanto con movimientos cortos y rígidos de pelvis y piernas como con una posterior relajación. Puede practicarse durante toda la vida, incluso adaptándose a las necesidades o habilidades físicas cambiantes.
No existe ninguna obligación de practicarla, ni una frecuencia ideal, ni un determinado exceso peligroso para la salud, si acaso el límite lo marcará el posible perjuicio causado a la convivencia con la pareja, a las responsabilidades laborales, sociales o a las costumbres o normas legales. Es una forma segura y relajante de disfrutar del sexo o simplemente de darse placer, no necesita ni conlleva la relación con otra persona ni la ansiedad de agradarle. Las personas que nunca se han masturbado no necesariamente tienen un problema, pero si sienten que éste existe, puede deberse a condicionamientos culturales o educativos insanos, a falta de deseo, sentimiento de culpa, timidez o inhibición por otras causas. No vamos a entrar en este tema de las falsas creencias, controversias y tabúes que rodean a la masturbación, tan sólo señalar que, por desgracia, algunos siguen hoy presentes, que se percibe todavía el peso negativo de la religión, y que afectan quizá más a la mujer, pues en comparación con el hombre a ésta se le ha reconocido más tardíamente su propia capacidad y derecho a experimentar placer sexual.