|
LLevo 4 años saliendo con un chico de mi edad y hoy por hoy convivimos juntos. Tenemos 26 años ambos y nuestro problema es que nuestras relaciones sexuales son escasas, por no decir nulas ya que es a él a quien no le apetece nunca. Sin embargo, le gusta ver videos en los que otros chicos se masturban. ¿A que puede ser debido? ¿Tiene algo que ver con tu sexualidad? Estoy muy asustada ya que temo que sea homosexual y no lo quiera reconocer.
Consulta enviada por Susana Cabe en lo posible una inclinación larvada hacia la homosexualidad, pero esto es sólo un simple indicio, no hay ninguna prueba de ello. Deberían observarse otras conductas que apuntaran con más peso en esa dirección. El visionado de esos videos puede ser simple curiosidad, o indicar algún complejo hacia una parte de su cuerpo. Ya he hablado de los problemas de falta de deseo en otras respuestas. Expongo un resumen de lo allí expuesto. Aparte de desórdenes orgánicos (investigadlo, sobre todo si él refiere cansancio), el deseo sexual puede verse afectado por conflictos de pareja, confianza traicionada, estrés, ansiedad, ira reprimida, depresión, responsabilidad laboral, responsabilidad paternal, percepción del propio cuerpo, etc. Es importante comparar el grado de deseo actual con el de un tempo atrás, para constatar posibles frecuencias distintas en la necesidad de sexo. Muy a menudo el problema de fondo es la falta de entendimiento o de confianza. O atraviesa una mala época. Hablad de vuestras preocupaciones y necesidades, sin culparos ni señalaros, en un estilo impersonal. Hablad también en abstracto de qué entendéis por una relación de pareja y una relación sexual ideal, qué función tiene la sexualidad en vuestras vidas, entrando incluso en detalles, y atreveos a confesar vuestras fantasías eróticas. Pregúntale de paso si se masturba, lo que podría indicar que tiene una visión algo negativa de tus necesidades sexuales en relación a las suyas. Todas las parejas atraviesan alguna época de asincronía en el deseo. No dejéis de prestaros atenciones sensuales, es decir tocaros, acariciaros, cogeros la mano o un brazo o un muslo, besaros, miradas cómplices, abrazos (tienen un potencial emotivo extraordinario), etc., pero en principio sin connotaciones sexuales, y cultivad vuestros momentos de intimidad, el sexo no es el único modo, ni quizá el mejor, de expresar el vínculo amoroso. Si aflora un trastorno de pareja profundo y continuado, es aconsejable acudir juntos a una terapia de pareja con un buen profesional, quizá de la escuela cognitiva o de la gestáltica. A menudo esto sirve para mostrar cómo la propia forma de argumentar de cada uno puede constituir un freno al cambio necesario. La actitud derrotista, por ejemplo, es bastante común tanto en hombres como en mujeres, y puede llevar a quien la adopta a sufrir ansiedad y temores, o bien a instalarse en una complacencia egocéntrica. Actitudes como ésta llevan a la instalación de círculos viciosos en la forma de relacionarse, irresolubles muchas veces sin una ayuda profesional.
|