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Viernes - 18.Agosto.2017

Joan Casanova Coll
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Dossier Fecundación/Embarazo

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Fecundación: Unión del Óvulo y el Espermatozoide

Los seres humanos nos desarrollamos a partir de la unión de dos diminutas células: el óvulo y el espermatozoide.

Los óvulos maduros miden 0,135 milímetros de diámetro, tan grande como el pequeño punto que cierra esta frase. El espermatozoide es aún más microscópico, se considera que en cada eyaculación puede haber de 120 a 600 millones de ellos. Es increíble que el resultado de la unión de tan pequeñitas células sea un posible ser humano, seres con capacidades extraordinarias dentro de los seres vivos de nuestro planeta. Individuos con inteligencia que podrán construir o destruir el mundo de los ya nacidos.


¿Cómo es que se lleva a cabo la fecundación?

Para que ocurra la fecundación es necesario que el espermatozoide sea depositado en la vagina en un momento próximo a la ovulación, cuando el óvulo maduro es liberado del ovario (aproximadamente catorce días antes de la menstruación). El espermatozoide conserva su poder de penetrar al óvulo por espacio de veinticuatro a cuarenta y ocho horas, aunque algunas nuevas investigaciones consideran que este periodo cada vez es más amplio como consecuencia de la alimentación actual.

Estadísticamente una pareja, que no utiliza métodos anticonceptivos porque desea procrear, tarda una medida de 5,3 meses antes de producirse un embarazo (Shane, Schiff y Wilson, 1976). Sólo el 25 % de las mujeres conciben después de un mes de tener contacto sexual sin protección. El 63 % conciben al final de los seis meses y el 80 % quedan embarazadas al cabo de un año.

Cuando el óvulo está maduro será liberado hacia la trompa de Falopio, por la cual transitará gracias a los cilos hasta llegar al útero. Si encuentra un espermatozoide en este camino, una nueva historia puede comenzar...

Un encuentro erótico coital es el principio de la expulsión de millones de espermatozoides en la vagina. La carrera entre ellos comenzará con el objetivo de llegar hasta donde se localiza el óvulo y fecundarlo. Algunos de ellos no tendrán mucha suerte, como en cualquier competición. Se considera que sólo unos miles llegan a las trompas de Falopio y alrededor de 200 espermatozoides, una mínima parte, lograrán aproximarse al óvulo e intentar penetrarlo. Todos los demás se perderán en el camino, algunos tomarán el camino equivocado, es decir, nadarán a la otra trompa de Falopio, o bien sufrirán daños durante su trayecto y la naturaleza los descartará. Esta difícil y árdua carrera, para células tan diminutas, es el método perfecto para asegurar que sólo los espermatozoides más saludables tienen posibilidades de fecundar al óvulo.


La fecundación

La gran carrera dura varias horas en las cuales los espermatozoides intentan llegar a su fin y penetrar. Los más rápidos arribarán en una hora, pero estarán intentando por mucho tiempo la penetración, porque deben esperar el momento preciso, por ello es que no siempre los más rápidos son los que fecundan. En la fase de fecundación sólo habrá alrededor de 40 espermatozoides rodeando al óvulo; después del proceso llamado capacitación, éstos segregarán una sustancia química que disuelve la zona pelúcida del óvulo (membrana que lo envuelve).

En este momento el óvulo extiende unas vellosidades blandas y diminutas llamadas microvilli, para envolver al espermatozoide que ha penetrado; posteriormente, genera un bloqueo eléctrico para evitar que otro intente introducirse.

El óvulo lleva al espermatozoide a su interior y hace que el núcleo coincida con aquél. Este es el momento conocido como fecundación, la unión de células para crear una nueva vida.


Consideraciones

La fecundación sólo puede llevarse a cabo durante la ovulación o pocos días antes o después, porque tanto el óvulo como el espermatozoide duran, con posibilidad de fecundarse, más de un día. Por ello si se desea procrear, los especialistas recomiendan tener relaciones sexuales coitales, dos días antes de la ovulación y dos días después.

Métodos naturales como el Billings pueden ayudar a saber parcialmente los días que son fértiles. Cuando el moco cervical aumenta siendo claro, muy parecido a la clara de huevo, es que la ovulación está por producirse, en este periodo la posibilidad de fecundación es alta.


Conclusión

La fecundación es un proceso de selección natural para juntar dos células con material genético femenino y masculino que, después de nueve meses de gestación en el vientre materno, dará como resultado un ser humano. Para que se realice este proceso serán necesarias varias horas y una exhaustiva selección natural en busca del espermatozoide más sano.

Indiscutiblemente la naturaleza siempre nos demuestra su sabiduría, por ello debemos ser conscientes, como seres pensantes, de cuándo es el mejor momento para procrear y llevar a fin el milagro de la vida.

Fuente: http://www.sexualidadonline.com/

Autora: Belinda Hernández / periodista y sexóloga educadora


Donación de Óvulos. Dónde, Cómo, Cuándo.

Existen donaciones que salvan vidas, como la donación de órganos o la de sangre, pero también existen aquellas que ayudan a crear nuevas vidas. Una de ellas, la donación de semen, es conocida por la mayoría. Sin embargo, también existe su contrapartida en las mujeres con la donación de óvulos, un proceso que luego permite ser madres a muchas otras mujeres cuyos óvulos no les permiten procrear.

Sin duda se trata de una posibilidad mucho menos conocida que la donación de semen y que requiere técnicas más complejas que una revista, un cuarto privado, un vasito y un movimiento mecánico. La donación de óvulos supone un tratamiento de entre dos semanas y un mes en las mujeres donantes, mediante la administración de hormonas que estimularán el crecimiento de los ovocitos –células reproductoras femeninas que no han madurado- para conseguir así varios óvulos (entre 6 y 10) que luego se extraen mediante una pequeña operación.

Cada día son más los centros –en su mayoría privados- que ofrecen esta posibilidad. Pueden ser donantes mujeres de entre 18 y 35 años con una función ovulatoria normal (es decir, que sus ovarios crecen y pueden ser fecundados). La donante y sus familiares más próximos no pueden padecer ninguna enfermedad genética que pueda suponer un riesgo para la posible receptora y la donante no debe haberse practicado piercings o tatuajes durante los 6 meses previos a la donación.

Si cumple con estos requisitos, el siguiente paso consistirá en un estudio completo de fertilidad que el centro hace de forma gratuita a la donante potencial. El estudio puede variar sensiblemente según el centro, pero por lo general comprende un econosograma vaginal, que permite conocer la anatomía de los órganos reproductivos para descartar anomalías; examen ginecológico, incluyendo el Papanicolau y una ecografía; un análisis de sangre completo para establecer su grupo sanguíneo y Rh, descartar infecciones como el VIH/Sida o Hepatitis; una analítica hormonal; un cariotipo que descarta anomalías en los cromosomas que se pudieran transmitir al feto; y una exploración cardiorespiratoria.

A partir de este momento, se fijará una fecha para iniciar el tratamiento hormonal que tendrá como objetivo estimular la ovulación y que se realizará a lo largo de 20 o 25 sesiones. La razón es la siguiente: en cada ovulación, el ovario hace madurar unos pocos ovocitos de los miles potenciales que tiene, para luego escoger a sólo uno. Sin embargo, para que la donación tenga posibilidades de éxito, se deben hacer madurar muchos más para que, en el momento de la extracción, puedan recuperarse entre 6 y 10 óvulos.

La extracción de los ovocitos se realiza por vía vaginal y con seguimiento ecográfico. Es una pequeña operación que se practica en quirófano, bajo sedación (anestesia general suave) y en régimen ambulatorio (el ingreso en clínica es tan sólo de unas horas). La duración de la intervención es variable aunque no suele sobrepasar los 20 minutos. Una vez finalizada la extracción, estará en reposo unas horas hasta que el ginecólogo dé el alta a la donante junto con las instrucciones a seguir.

Hay que destacar que el extraer óvulos no reduce las posibilidades de un futuro embarazo para la donante. El motivo es que cada ovario tiene una media de 400.000 ovocitos potenciales, pero una mujer utilizará apenas 400 o 500 óvulos en toda su vida (uno cada mes). La estimulación hormonal busca precisamente recuperar aquellos óvulos que iban a ser desechados de todas formas.

Por otra parte, los controles que se realizan a la donante antes y durante el proceso son exhaustivos, y la evolución en los tratamientos ha reducido los posibles problemas a la mínima expresión. Las principales complicaciones pueden surgir durante la generación excesiva de óvulos con síntomas como hinchazón abdominal o dolor. Sin embargo, los expertos coinciden en que los riesgos son "leves". Escaso es también el riesgo de que el ovario sufra daños durante el proceso de extracción de los óvulos.

El proceso en sí está sujeto a la legislación de cada país y, por lo tanto, las condiciones varían según el lugar. Por ejemplo, en España es obligatorio mantener en secreto la identidad de la donante y de la receptora, además de que se establece que siempre se debe escoger una donante con un gran parecido físico con la receptora. En cambio, en muchos países latinoamericanos se puede escoger si se mantiene el secreto o no de la identidad.

La compensación económica también va según el país. En España está prohibido vender óvulos, sin embargo la legislación permite compensar a las donantes por todos los viajes que se ven obligadas a realizar a lo largo de un mes con una cantidad que varía entre 600 y 700 euros.

En cuanto a las receptoras, son mujeres que no cuentan con ovarios, aunque sí con un útero normal, o que, pese a disponer de estos órganos, su funcionamiento no es el idóneo, lo que en ocasiones se detecta por los fallos repetidos en los intentos de fecundación in vitro.

Llegadas a este punto, una de las soluciones es el embarazo gracias al óvulo de otra mujer. Se fecundan los óvulos con semen del padre fuera del organismo de la receptora (fecundación in vitro) y se introducen de dos a tres embriones –óvulos fecundados- en su útero. Las probabilidades de embarazo varían entre un 40% y un 60% por ciclo o intento, lo que constituye la tasa de éxito más elevada entre las técnicas de reproducción asistida.

Así, la donación de óvulos, aunque no tan sencilla como la donación de semen, es un proceso con muy escasos riesgos para la donante y que puede permitir que muchas mujeres vean cumplido su sueño de ser madres.

Para más información:
En Latinoamérica:
Red latinoamericana de reproducción asistida: http://www.redlara.com/esp/home1.asp                        Centro privado en Venezuela: http://www.unifertes.com

En España:
Algunos centros privados que realizan donaciones de óvulos:    http://www.ivi.es/pacientes/ovocitos.htm        http://www.dexeus.com/caste/conte/pacien0.asp

Fuente de este artículo: www.sexualidadonline.com

Autor: Gabriel Boichat / Periodista




¡Estás Embarazada! Feliz día Papá y Mamá…

PRIMERA ESCENA: la noticia

Son las siete de la mañana y Laura sale de casa con un pequeño frasco que contiene muestras de orina; después de entregarlo en el laboratorio más cercano a su casa, deberá esperar algunas horas para saber el resultado que en el fondo ya sabe, pero no ha comentado con nadie. Quizá su amiga Olga es la única que comparte su secreto.

Otra vez sola, con muchos pensamientos en la cabeza, regresa al mismo laboratorio a saber el resultado: ¡felicidades señora, está embarazada! –balbucea la enfermera, mientras a Laura se le escurren las lágrimas al enterarse. ¿Qué hará ahora?, tiene apenas veinte años, no tiene forma de mantenerse y encima está sola con un óvulo fecundado en su vientre.

Observa a la enfermera quien, acostumbrada a sonreír a la fuerza, la despide con una palmadita en la espalda mientras le entrega un sobre blanco con la noticia dentro.

SEGUNDA ESCENA: comercial de TV

Una mujer escucha que su pareja llega al apartamento, ella inmediatamente esconde una pequeña prenda hasta que de repente se la muestra a él. ¡Es una blusita de bebé! Se abrazan felizmente porque han buscado el embarazo desde hace varios meses, la consumación de ser una pareja y del compromiso que tiene el uno con la otra ha llegado con la noticia. Están felices. Un hij@ es lo mejor que les haya pasado en la vida. Bueno... para romper con el cuadro feliz... después te venden algo... pero eso es otra historia que hoy no nos ocupa.

El embarazo y el sentimiento de saberlo en la madre

Cuando una mujer comprueba que está embarazada, muchos sentimientos se presentan de pronto y éstos son de diferente índole: felicidad, ansiedad, miedo, ambivalencia, irritación, depresión, orgullo. Todas estas sensaciones son el reflejo inmediato de diferentes factores como la edad, el estado civil, los recursos económicos, los objetivos profesionales, las expectativas de maternidad, el nivel del compromiso existente entre la pareja con la cual han engendrado, etc.

No necesariamente, como nos lo han hecho pensar en los cuentos de color de rosa, "la noticia" es siempre signo de dicha. El embarazo no representa para todas la máxima en la vida, la plenitud como mujeres o su mayor anhelo. Lo anterior puede encajar en un discurso machista y ver a la mujer al final de cuentas como reproductora.

Sin embargo, algunas mujeres incluso sin saber que están embarazadas, reflejan revitalización en su cuerpo y estado de ánimo, están radiantes, llenas de salud. Otras se encuentras fatigadas, están apáticas, no tienen ganas de nada, pierden el apetito, etc.

Los cuadros clínicos pueden variar en cada mujer, como también por tiempos en cada una de ellas; quien está feliz, de repente puede sentir un estado de angustia. El estado de gravidez es un espacio en el cual las mujeres reformulan, aceptan la idea, concretan objetivos, etc.

El embarazo y el sentimiento de saberlo en el padre

Cuando se habla de embarazo inmediatamente se asocia con el género femenino. Sin embargo, para que se haya producido, se requirió del otro género, a menos que fuera una fecundación in vitro poco frecuente aún en nuestras sociedades, y como se habla poco de lo que sucede con el hombre, parece lejano a esta historia. Pero no es así. Ellos también vivencian, al igual que la mujer, una serie de emociones que pueden ir desde el gozo, la preocupación, algunos el desinterés total y hasta el abandono de su paternidad.

Pueden sentirse muy ansiosos o preocupados por su pareja y su futuro hij@, sin atinar la forma en que puedan participar en este acontecimiento, principalmente porque no han aprendido a expresar sentimientos y la paternidad; la crianza de los hijos por tradición se ha dejado a la mujer, negándoles a los hombres vivenciar sentimientos y emociones en torno a su reproducción.

Por lo general, los hombres comienzan a hacerse a la idea cuando observan el crecimiento del vientre de la mujer y asumen su nueva etapa como padres.

Sentimientos en la pareja
• Cuando el embarazo es bien recibido en la pareja, se viven momentos de júbilo y de entrega entre ambos, así como un mayor compromiso.

• Ambos se cuestionan cómo llevarán su vida erótica para "no lastimar al bebé" y, como habrá muchos cambios tanto físicos como emocionales, deberán adaptarse a todo lo anterior poco a poco hasta explorar con sus miedos e incertidumbres su vida erótica.

• Si las parejas ya tienen hij@s, será más llevadero todo el proceso.

• Algun@s utilizan este estado para alejarse eróticamente de la pareja. En esta situación es necesario revisar el por qué se hace y si realmente es por motivo del embarazo.


Conclusión

La noticia de un embarazo genera un sinfín de sentimientos no siempre positivos. Lo anterior no implica necesariamente que no se desee al futuro hij@, sino que todo lo que conlleva la paternidad y la maternidad hace que las personas replanteen su vida. Muchas de las dudas se aclaran cuando ven, al paso de los meses, a su bebé cerca.

Fuente: www.sexualidadonline.com

Autora: Belinda Hernández / Sexóloga educadora y periodista




El Embarazo pone a prueba a los Hombres. Nuestras Decisiones Reproductivas. ¿Cómo estamos ante el Embarazo?

La actitud que un padre tiene para con su pareja durante el embarazo, repercutirá incluso en la autoestima de sus nietos.

El presente artículo aborda críticamente algunos de los procesos y retos por los cuales atravesamos la gran mayoría de hombres que somos o estamos próximos a ser padres. El objetivo es mostrar sólo algunas pistas para que abramos nuestro corazón al bebé que procreamos, así como proponer y advertir que la construcción del deseo de ser realmente padres, es un factor decisivo para el futuro ejercicio de una paternidad afectiva, satisfactoria y más plena.

Ser padres es una de las tareas más importantes y difíciles de cumplir para cualquier persona y aún más para los hombres. El embarazo y la llegada de un nuevo bebé ponen a prueba a los hombres como parejas y padres, es decir como seres que sienten, corresponsables y afectivos. Las actitudes que los hombres mostramos con nuestras parejas antes, durante y después del embarazo, sean de amor, apoyo, lejanía, rechazo o cualquier otra, repercuten en nuestra pareja, e indiscutiblemente en nuestro bebé.

Nuestras formas de ser en este período podrán fomentar o inhibir su autoestima y autoaceptación, lo cual será la base emocional con que ellas/ellos crezcan. Si un bebé se vive sintiéndose querido y aceptado por sus padres, incluso y lógicamente podrá tratar y amar, a su tiempo, a sus propios hijos/hijas. Así, el amor o no de los padres se transmite a sus hijos/as, y ellos a su vez lo que hayan recibido lo darán a las próximas generaciones, aunque esta dinámica podrá ir modificándose en la medida en que haya más conciencia de ello.

Así, el amor, la aceptación, el cariño, la lejanía, la falta de afecto, un pobre compromiso o poco aprecio, que el hombre tenga durante el embarazo, lo sienten la pareja y el bebé. Un hijo/hija para crecer pleno, necesita sentirse reconocido, querido, respetado y apreciado por sus padres. Por su parte, los padres hacemos lo mejor que podemos, pero para nuestros hijas/hijos, lo que les damos no siempre es lo que desearían o necesitan. Conocer entonces lo que nuestra pareja, hijas e hijos sienten y viven, nos esclarecerá qué tanto como papás influimos y podemos hacer por ellas y ellos.

Vayamos por partes, y analicemos qué nos pasa antes, durante y después del nacimiento de nuestro bebé.

Antes: nuestras decisiones reproductivas.

Gracias a que tenemos, nos gustan y nos apasionan las relaciones sexuales, es por lo que mujeres y hombres tenemos, -además de placer, amor, cercanía-, hijas e hijos. Nuestra vida sexual como varones deviene, muchas veces, en procreaciones y por tanto en paternidad. Así, nuestro comportamiento sexual es también reproductivo.

Veamos algunas de nuestras facetas. Cada vez los hombres iniciamos la vida sexual a más corta edad, lo que no quiere decir que lo hagamos con plena conciencia y responsabilidad. Cada año hay aproximadamente 400 mil nacimientos en mujeres menores de 25 años.
Por otra parte, en este siglo XXI todavía muchos hombres no usan condón o dejan en manos de su pareja las decisiones reproductivas. En una encuesta de 1999 en el estado de Puebla (México), a uno de cada tres hombres entrevistados le sorprendió la paternidad. Así que, sea por acuerdo, falta de previsión, falla del método anticonceptivo, olvido del condón, u otra causa, a muchos hombres les sorprenden -en ambos sentidos, sorpresa y asombro- los embarazos.

De cualquier forma, en un embarazo el 50% de la nueva vida la dimos nosotros como hombres. Siendo algunos más o menos responsables de prever o tomar acuerdos, y otros más o menos preocupados sobre si provocamos o no algún embarazo.

Como hombres, dejar a la suerte o a la pareja nuestra reproducción, es algo muy delicado que podemos pagar caro. Lo conveniente es que midamos las consecuencias, para evitar el riesgo de traer a un hijo/hija a este mundo sin preverlo, y no saber de él o ella, o privarle o escabullirnos como padres.


¿Cómo estamos frente al embarazo?


Lo crucial, en todo caso, para los hombres es también cómo estamos frente al embarazo en el cual hemos coparticipado, ello es importante al menos en dos sentidos. Por un lado, porque nuestro estado de ánimo reflejará cómo estamos en el fondo de nosotros con esta nueva situación. Muchos no reconocemos que cursamos por un enojo con nosotros mismos, por no prever lo suficiente el propio comportamiento reproductivo, aunque el disgusto frecuentemente se lo echemos a nuestra pareja.

Por otra parte, es fundamental porque nuestro estado de ánimo inevitablemente repercutirá en la pareja y en la vida de nuestra hija/hijo. Si sucede un embarazo, finalmente y muy seguramente fue una decisión personal, más que un azar de la vida. Una pareja que no se cuida con algún método anticonceptivo, tiene entre un 85 y 95% de probabilidades de embarazarse en 13 meses de vida sexual.

Pero no seamos tan severos, en los seis años que llevo de dar las pláticas en el Hospital Vista Alegre, sé que todo futuro papá pasa por un periodo de ajuste y asimilación de su ser papá. Ya lo señalan las investigaciones: lo común es que los hombres que se enteran de que serán padres, transitan del gusto a la angustia, de la negación a la aceptación, del agrado al desagrado, entran en pánico, en fin, lo común es un periodo de confusión y de difícil asimilación.

Y cómo no será complicado, si su nuevo papel de ser padres trastocará todo su futuro. Así de fácil y de real: de ahí en adelante su proyecto de vida, si desean asumirse como padres, deberá incluir en sus planes personales la responsabilidad de criar y cuidar a aquellas hijas o hijos que hayan procreado junto a su pareja.

Así que, si bien pasar el trago de la noticia no es fácil y hay una cierta rebeldía, el no asumirnos o resistirnos a que somos o seremos papás, durante demasiado tiempo, puede provocar estragos con consecuencias delicadas. Eso, por supuesto, no es siempre el caso de quienes asisten a los cursos de preparación al parto, ni de aquellos que se esfuerzan y dan todo lo que son y pueden para preparar lo mejor posible la venida de sus bebés.

Quienes no logran asumirse como padres, no siempre es justo decir que no quieren serlo, quizás no lo puedan hacer porque traen una historia muy pesada, no se han querido preparar, o su corazón aún no está abierto a su pareja ni a su futuro bebé. Quizás también porque como parejas no han dejado de ser jóvenes. Cuando me refiero a ser jóvenes lo hago desde el lugar en que el autor Bert Hellinger lo hace, cuando señala que ser pareja joven, es eso precisamente, estar conociendo, en el juego, la diversión, el placer y la experimentación.

En cambio, formar y hacer pareja, y luego familia, es tal vez haber decidido quién será nuestra compañera, -que quiere decir con quien comparto el pan, y yo agregaría la vida-, no sabemos por cuánto tiempo, pero por el momento la elegimos con agrado y buen grado de convencimiento, eso creo. En efecto, cuando teniendo una pareja, los hombres no dejamos de ver con interés a otras mujeres, - lo que es muy común- digámoslo eufemísticamente, seguimos siendo jóvenes.

En las bodas, por ejemplo, aflora nuestro inconsciente y le decimos al novio "ya te amarraste" e incluso te "jorobaste", y habrá mucha razón si la falta de convencimiento en nuestra elección de pareja se refleja en seguir buscando a alguna mujer "mejor" a la que ya tenemos, pero esto es más delicado cuando hemos iniciado la procreación de nuestro bebé.

Cuando una pareja permanece muchos años, digamos siete o más, hay hijos y el hombre sigue viviéndose como incómodo e intranquilo, sin sentir "que ella -o él, en el caso de ellas- es mi pareja, compañera o esposa", Bert -y yo me sumo- diríamos que aún está madurándose nuestra aceptación profunda o asentimiento.

Quienes no han tenido una plena aceptación de su pareja, es como estar incómodos porque ella es de una manera distinta a la que deseamos, así los enojos son frecuentes, nos molesta cómo es su familia, su persona, su trabajo, es decir, que quizás no ha madurado nuestra elección o el asentimiento total de ella (o él).

El asentimiento de nuestra pareja significa que la hemos tomado en nuestro corazón, la respetamos como es, no nos aferramos a que sea como queremos o nos gustaría, y construimos un profundo aprecio por su persona, aun reconociendo diferencias, errores, defectos y sus orígenes e historias personales.

Cuando en un hombre se da la aceptación profunda o asentimiento por su pareja, no quiere decir que no la critique, que no nos podamos divorciar, o no tengamos conflictos y diferencias con ella. Nuestras actitudes, sin desearlo, en el fondo le podrán enviar mensajes como; "todavía estoy buscando a alguien mejor que tú" o bien "tú eres el amor de mi vida".

Qué es una unión o matrimonio por compromiso, sino un "estoy contigo porque no me queda otra" o "porque no he encontrado a alguien mejor". Tanto en la unión libre como en los matrimonios pueden haber lazos firmes de amor, compromiso y fidelidad, y ser plenamente válido separarse cuando así convenga. El asentimiento es nuestra plena convicción por ella y una condición para fortalecer nuestros lazos.

Así que cuando señalo que el embarazo y el bebé ponen a prueba al hombre y a la pareja, me quiero referir, precisamente, a que en ese momento los hombres nos cuestionamos más profundamente sobre el pleno convencimiento o no de que la mujer elegida como pareja sea precisamente la mujer con quien decidimos hacer vida, tener hijos. Quizás no sabemos si sea por siempre, pero sí que en este momento de nuestra vida, es a ella a quien aceptamos con sus defectos y virtudes, y a quien hemos elegido para ser nuestra pareja.

Incluso entre estos cuestionamientos está la aceptación de los cambios de su cuerpo, carácter, gustos, entre otros.

Por su parte, lo que he escuchado de muchas mujeres en los cursos de preparación al parto es que quieren una pareja, en el sentido de andar lo más parejos y equitativos en todo lo que implique el cuidado, crianza y educación de los hijos e hijas. Visión que una gran mayoría de varones la viven como amenazante, cuando en realidad ellas solamente nos están pidiendo que seamos más participativos y comprometidos con ahora la nueva familia, e involucrándonos por igual con lo que ellas hagan.

Si antes del embarazo nuestros interrogantes sobre la pareja no habían tocado fondo, ahora con la llegada de nuestro bebé, casi irremediablemente, los hombres llegamos a este tipo de preguntas sobre la pareja y nuestra vida futura. Grandes dosis de amor hacia nuestra pareja evitan o hacen más fácil transitar por estos laberintos de los afectos. Así que va de regalo del bebé para nosotros el acelerar nuestra madurez como parejas, papás y personas.


¡Estamos embarazados!

"Estamos embarazados" es otro lugar distinto a "ella está embarazada", estamos en una esfera de amor, poder y convencimiento, es una reconciliación con la vida. Por supuesto sólo para aquellos hombres que están abriendo su corazón y construyen su deseo de ser padres.

Si esto te parece cursi o algo por el estilo, está bien, quizás debas esperar a estar en la sala de parto y te inviten a participar en el nacimiento de tu bebé, veas parir a tu compañera y pongan en tus brazos a tu hija o hijo, quizás sea entonces un mejor momento para entender lo que con palabras no puedo, ni podría explicarte.

Quizás, para sentir el "estamos embarazados" sólo tengamos que cerrar los ojos e imaginarnos el nacimiento de tu bebé, darnos el chance de percibir el momento en que esté pariendo nuestra pareja y el bebé esté abriendo los ojos, llorando o moviéndose. Idear cómo lo abrazaríamos y qué vamos a hacer cuando por primera vez esté en nuestros brazos, quizá entonces cada cual, y a nuestro modo, comprendamos qué es eso de "estamos embarazados". Hay una frase que sintetiza lo que quiero expresar y es "LOS HOMBRES NO PODEMOS HACER QUE UNA HIJA O UN HIJO CREZCA EN NUESTRO VIENTRE, PERO SÍ... EN NUESTROS CORAZONES."

Por el momento, hay un remolino de confusiones, miedos y emociones indescriptibles; ante eso, nada, sólo dejarlas sentir y, si podemos nombrarlas, decirlas o escribirlas está bien, si no, también está bien porque es lo que hasta ese momento podemos hacer o sentir.

Prepararnos es aceptarnos, sentirnos y dejar que poco a poco vaya entrando lo que tenga que entrar de este momento. Ver cómo crece el vientre de nuestra pareja, cómo cambia su carácter y cuerpo -ahora y después-, su estado de ánimo y su susceptibilidad, es algo que nos confunde e incluso podría sacarnos de equilibrio, si no comprendemos todo por lo que ella también está pasando.

Si aún quedan algunas dudas, sobre lo antes señalado, agregaría una como fórmula para preservar la pareja; "en cuestiones de amor, afecto o cariño, habremos que regresar algo más de lo que hayamos recibido, y si son cuestiones de dolor, desamor u ofensas, en todo caso, devolver siempre menos de lo recibido, eso si queremos conservar la relación".

Veamos pues cómo, el embarazo, es también una oportunidad para resolver o "hacer muchos borrones y cuentas nuevas", ocasión para iniciar una nueva etapa en nuestra relación de pareja, pensando quizás que lo anterior han sido cuestiones no maduras y por tanto, son actitudes y comportamientos no suficientemente pensados.


Cuidamos antes de que nazca

Olvidémonos de que hay recetas y fórmulas únicas, los hombres embarazados tenemos que entrarle con lo que somos, y más vale que preguntemos, nos asesoremos y platiquemos, con quien más confianza tengamos -como dicen en la TV- para resolver los no pocos retos que inevitablemente se nos presentarán.

Sólo adelantaría que cuidamos, amamos o descuidamos a nuestro bebé antes de que nazca. No estamos acostumbrados a ser a la vez, amorosos, pacientes y sabios, como para poder atender un dolor de espalda, un antojo, un vómito o cualesquier otra demanda de nuestra pareja. Aceptémoslo, haremos lo mejor que podamos, aunque eso no sea ni lo mejor ni lo que los demás esperen de nosotros.

En casos donde no sepamos cómo actuar, acaso una disculpa, una sonrisa o un momento para estar solos y meditar sea lo que se amerite. En todo caso, estemos con nosotros y regresemos con ella y continuemos haciendo lo mejor que podamos: aliarnos a nuestras limitaciones e impotencias, hará que nos peleemos menos con nosotros y con nuestras parejas. Más vale reírnos de nuestras imperfecciones, que no reconocerlas y tomarlas como permanentes dolores de cabeza.

A lo que quiero llegar, es que, primero podríamos admitir nuestra parte de confusión e inexperiencia, lo cual puede ayudarnos a adaptarnos a los nuevos cambios, y segundo, que sin una buena disposición para con la pareja y lo que demande el embarazo y el futuro bebé, esta etapa nos será más pesada. Quien piense; que ya no va a comprar coche nuevo, no va a poder terminar tal o cual proyecto, va a gastar más, se va a tener que quedar en casa, se va a desvelar y pensamientos similares, la paternidad de verdad le será más molesta para él y se la cobrará a su pareja e hijo o hija.

En cambio, quienes están felices por que serán papás, no verán como renuncias, gastos, ni tan pesadas, ni todo como pérdidas, lo que tengan que dejar de hacer. El estar con su bebé les será lo suficientemente gratificante como para, saber que el tiempo que le dedica es algo muy importante y que su amor hacia él, en mucho compensará todo lo que los padres hacen.

Otro reto será el hacer un nuevo equilibrio de todos nuestros proyectos; el de pareja, de vida y este nuevo de ser papá. Ello no será nada fácil, si comprendemos que lo que antes hemos hecho, no podemos dejar de hacerlo del todo y que hay que agregar, de por vida, a nuestras agendas tiempos para nuestras hijas e hijos. La vida sigue, ahora con un bebé y todo lo que ello implicará.


Después: La bienvenida a nuestro bebé.

Cualquier ser humano, mínimamente requiere una bienvenida y un regazo cálido donde crecer y desarrollarse. Cuando nos referimos a nuestro hijo/hija como "una falla de un método anticonceptivo, el pilón, un accidente" o cualesquier otra expresión que hable consciente o inconscientemente de una paternidad forzosa, pesada o no deseada, es ya un recibimiento poco propicio para que ellas/ellos se sientan amados, deseados, queridos y aceptados. En nuestro corazón damos el primer y más profundo recibimiento como padres.

Dejemos atrás las infundadas argumentaciones de que el estado de ánimo, seguridad o carácter del padre no interfieren en los sentimientos de nuestras hijas e hijos. Podemos decir que, "en el corazón de nuestras hijas o hijos, la mitad de su amor le pertenece a papá y la otra a mamá" por tanto, cuando como padres peleamos y nos ofendemos, o bien, nos tratamos con respeto y afecto como parejas, esos mismos sentimientos y reacciones se grabarán en el corazón de nuestros hijos e hijas.

A nuestros padres los amamos por ser tales, nos dieron la vida, han sido los mejores padres que han podido ser. De igual manera, nuestros hijos e hijas, se sienten bien cuando los padres se tratan bien, o se entristecen cuando la pareja se ofenden entre sí, ya que son nuestra mamá o papá. Los sentimientos de las hijas/hijos no saben de las razones, por las cuales los padres tenemos conflictos, sólo se sienten mal si alguno de los dos se comporta indignamente con el otro u otra. Así el trato que le damos a nuestra pareja, madres de nuestros hijos/hijas, quedará impreso en sus corazones.

Quede entonces claro que los hombres podemos y de hecho tomamos muchas actitudes frente al embarazo de nuestras parejas, lo que no quiere decir, que nuestra actitud sea neutra o pase desapercibida. Todo lo contrario, en tanto pareja, poco imaginamos el impacto tan hondo que tienen nuestros pequeños o grandes detalles, en este nuevo y complicado estado de ánimo por el que transita nuestra pareja, y en el mismo crecimiento de nuestro bebé.

Así el mayor reto como papás es saber y poder satisfacer las demandadas de cariño y amor que demanden nuestra pareja, hijas e hijos. Un bebé refleja el cariño recibido o demanda la ausencia y carencia de atención de muchas maneras. Para nosotros será impresionante ver cómo los ambientes emocionales previos y posteriores al nacimiento, impactarán ciertos rasgos de tranquilidad o no, que manifiestan algunos bebés.

Estar embarazados esperando una hija o un hijo, no es una situación más en la vida de nosotros como hombres, es un alto en la inercia cotidiana, para redefinir nuestro futuro sobre otras nacientes circunstancias que requerirá la vida de nuestro bebé. El acto de procrear es coparticipar en la generación de una nueva vida, que requerirá, por lo menos tomar muy en serio y reconocer que buena parte de su calidad de vida, dependerá de la actitud y disposición de nosotros como padres.

Los hijos e hijas reciben del padre todo su amor y capacidad de afecto, como también toda su dureza o malestar. Al tenerlos tan cerca es imposible no mostrarnos tal cual somos, con lo amorosos, tolerantes o agresivos, o no, que somos. De nuevo, lo que hayamos hecho de nosotros, es con lo que disponemos para ser pareja y/o padres.

Dado que nuestras hijas e hijos retoman lo que somos, ellas y ellos, si así lo queremos ver, representarán el mejor y mayor estímulo y motivo para ser mejores cada día. Cada vez que nos superemos como personas, los primeros beneficiarios, además de nosotros mismos, serán nuestra pareja, hijas e hijos. Ser papás es un obsequio de la vida, en tanto lo tomemos como el gran motivo para crecer y repartir lo mejor de nosotros a los seres que más amamos

Que su amor, ternura y profundo deseo de ser padres les acompañen.

Fuente:
www.sexualidadonline.com

Autor: Francisco Cervantes Islas


Sexo Postparto. ¿Cuánto tiempo esperar?

Cuando una pareja está embarazada su vida sexual se llena de interrogantes porque no saben si las relaciones coitales afectan al feto. Los especialistas recomiendan, sólo como medida de precaución para no lastimar a la mujer y al producto, posiciones eróticas en donde esté protegido el vientre y cómoda la mujer. Cuidando esto, muy raras ocasiones el médico prescribirá abstinencia.

Contrariamente a lo que se piensa, la actividad erótica ayuda a la pareja y no causa ningún daño a su futuro bebé.

Sin embargo, las dudas continúan después de que el acontecimiento ha llegado: el bebé está en casa. La vida sexual debe continuar pero no se sabe cuándo es el momento para hacerlo porque se teme causar daño a la nueva madre.


¿Cuándo iniciar las relaciones sexuales coitales?

Por lo general, las relaciones sexuales coitales se pueden reanudar, dependiendo de cada mujer y si no ha habido complicaciones, en un plazo de dos a cuatro semanas a contar desde el momento del parto. En caso de que existan algunas reticencias de tipo emocional por parte de la madre, es importante iniciar los contactos sexuales sin la penetración, poco a poco. No se nos olvide que las relaciones sexuales no son únicamente coitales, es decir, para satisfacerse una pareja no necesariamente la penetración es la única vía.

El cuerpo tiene un sinfín de zonas erógenas que se pueden explorar y disfrutar. El postparto es un buen momento para explorar la vida erótica sin coito, reconocer a nuestra pareja a través de la piel, descubriendo cada centímetro de su cuerpo como si fuera la primera vez que se toca. Esta actividad ayudará para que la mujer se sienta nuevamente en confianza, además de que ayudará en la vida erótica futura.


¿Qué sucede cuando hay dolor en el coito?

El dolor durante el coito puede deberse a varios factores. Una de ellos es que a la madre se le haya practicado una episiotomía. Esta es una incisión que se realiza, en el momento del parto, en la piel y el músculo del perineo, es decir entre la vagina y el ano, con el objeto de ampliar el espacio por el cual ha de pasar la cabeza del nuevo bebé.

También durante el parto natural, la mayor de las veces se suscitan rasgaduras, que después molestarán.

En ambos casos la reanudación de las relaciones sexuales coitales puede demorar un poco más. El médico o ginecólogo debe de revisar cómo va evolucionando la cicatrización porque como cualquier otra, es dolorosa y deben tenerse los cuidados necesarios para no infectarla.

Es conveniente optar como lo mencionamos anteriormente por una vida erótica placentera sin penetración hasta que haya sanado la piel.


Los cambios hormonales

Durante y después del parto la mujer sufre cambios hormonales importantes que condicionarán en algunos casos sus potencialidades sexuales. Por ejemplo, los estrógenos se mantienen por debajo de los niveles "normales". La incidencia directa de estas variaciones hormonales se puede manifestar en un adelgazamiento de los tejidos vaginales, lo que los vuelve fácilmente irritables. También puede haber falta de lubricación ocasionando el coito doloroso.

Los cambios hormonales pueden manifestarse en el desinterés de la mujer por las relaciones íntimas. El cuerpo está recuperándose ante los cambios y necesita tiempo para hacerlo en el nivel físico y emocional.

La comprensión y participación de la pareja y la familia en este proceso es fundamental. Las mujeres necesitan también comprender y adaptarse a los retos que la maternidad conlleva.


Anticoncepción después de la concepción

Algunas parejas, ya sea por la emoción o por pensar que no pasará nada, después del parto olvidan el tema de los anticonceptivos y se han llevado una gran sorpresa al embarazarse inmediatamente.

Las madres que amamantan a sus hij@s tardan, en un porcentaje alto, más tiempo en tener una ovulación. Incluso hay quienes utilizan el amamantamiento como método anticonceptivo, sin embargo no es muy confiable.

Indiscutiblemente para decidir cuál método anticonceptivo seguir, en conveniente realizar una visita al ginecólog@ quien indicará el conveniente. Se suele sugerir la utilización del preservativo, las espumas, las esponjas porque no afectan hormonalmente a la madre y al bebé, si es que se le amamanta. Los anticonceptivos orales en este momento no son muy adecuados, éstos pueden alterar la producción de leche materna o bien, vía ésta pasar el bebé.


Conclusión

Engendrar un hij@ conlleva muchos cambios en la mujer físicos y psicológicos. Iniciar la actividad sexual dependerá del cómo se sienta. Lo mejor es continuar con la vida erótica al principio sin penetración, ésta se puede realizar sin dejar pasar ningún periodo y ayuda a aumentar el goce de la pareja. Ambos dimensionarán la sexualidad con todos sus potencialidades sin delimitarla sólo al papel reproductivo o coital.

Además optar por esta vía también sirve como un buen método anticonceptivo, mientras la nueva madre se recupera.

Fuente:
http://ww.sexualidadonline.com

Autora: Lucrecia Montemayor / periodista

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Regner Stiver dijo...
hola mi nombre es stiver tengo 17 años. mi enamorada y yo hicimos el amor dos dias despues de que le vajo su regla. quisiera saber si corre riesgo a embarazarce. por favor ayudenme.
Regner Stiver - [04/11/2011 21:59:52] - ip registrada
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por medio del roce se puede quedar embarazada??? sin proteccion y sin penetracion?
hola! mi pregunta es por medio del roce se puede quedar embarazada??? ya que mi novio y yo cuando vamos a tener relaciones el solo me roza sin condon y termina acabando en su mano y no me penetra... tenemos tiempo haciendolo asi y mi periodo siempre a sido irregular pero cuando esta por venirme que no lo hace siempre pienso que estoy enbarazada y me traumo... que puedo hacer? responde xfa... gracias
cloy - [04/04/2009 04:37:10] - ip registrada
¿ME URGE SABER SI ESTOY EMBARAZADA?
¡HOOLA!
Mi nombre es: daniela
kiero saber si es posible k estoy embarazada.Hace 8 dias fui al ginecologo a realizarme un chekeo,me hiciero un ultrasonido vaginal para ver k todo se encontrara bien y el doctor m dijo k estaba ovulando k ya estba cerca mi menstruacion.Pero ese mismo dia tuve relaciones sin proteccion y pues el cemen si entro a mi vagina yo tengo entendido k kuando esto sucede si son bastantes posibilidades de kedar embarazada ¿sera posible k si estoy embarazada? ¿cuntos dias aproximadamente tienen k pasar para poder realizarme alguna prueva de embarazo? NECESITO KE ME AYUDEN PORQUE ESTOY REALMENTE DESESPERADA GRACIAS.
¿ME URGE SABER SI ESTOY EMBARAZADA?
¡HOOLA!
Mi nombre es: daniela
kiero saber si es posible k estoy embarazada.Hace 8 dias fui al ginecologo a realizarme un chekeo,me hiciero un ultrasonido vaginal para ver k todo se encontrara bien y el doctor m dijo k estaba ovulando k ya estba cerca mi menstruacion.Pero ese mismo dia tuve relaciones sin proteccion y pues el cemen si entro a mi vagina yo tengo entendido k kuando esto sucede si son bastantes posibilidades de kedar embarazada ¿sera posible k si estoy embarazada? ¿cuntos dias aproximadamente tienen k pasar para poder realizarme alguna prueva de embarazo? NECESITO KE ME AYUDEN PORQUE ESTOY REALMENTE DESESPERADA GRACIAS.
como se siente
como se sinete cuando el hombre se viene dentro de la mujer
invitado - [23/02/2009 01:35:47] - ip registrada
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