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Tengo una fantasía, hacer un trío HMH o HMM con mi esposa, y es que quiero ver su comportamiento en tal situación, ella nunca ha tenido otro hombre en su vida y para mi que no conoce esa experiencia, haber estado con otra persona, yo si tuve experiencia con otras mujeres ! y me doy cuenta que solo a ella la quiero y la amare por siempre. Cuando hacemos el amor me imagino otro hombre en el acto y eso me excita, el solo hecho de pensar que ella se vería mas excitada me alborota el pensamiento con tal fantasía. Ya una vez le propuse la fantasía pero no acepto, lo que si acepto ya por última es que yo lo haga con otras dos mujeres pero sin ella, ella piensa que hacerlo podría dañar nuestra relación. Estoy mentalmente mal al pensar y desear esto? , es una fantasía malsana?. Pero es que yo lo veo como solo una experiencia sexual y deseo de descubrir que más excitante puede ser la vida sexual. El solo hecho de comentar el tema con ella me ha traído al final problemas, y me he cohibido de volver a mencionarlo. Ella es una mujer que ama demasiado, así la identifique en un libro y es que ella desea de mi, a un hombre cariñoso y amoroso (esa es su fantasía), sin embargo yo si le doy eso pero no todo los días ni a cada rato como ella quisiera, si soy! poco expresivo lo reconozco, pero siento en ella a una mujer poco co mplaciente y con pocas ganas en el aspecto sexual, si ella fuera complaciente en mis fantasías, tuviera más deseo y en especial tomara la iniciativa en la cama, para mi fuera la mejor amante y obtendría de mi mucho más de lo que ella espera, Hay un dicho que dice "una mujer debe ser en la calle una dama y una puta en la cama". Por favor respóndame mi consulta, que estoy haciendo mal o es que tengo un mal, gracias. Juan Carlos
Comentario / Interpretación: La fantasía de sexo en trío, típicamente con dos mujeres, es la preferida de la mayoría de hombres. Es también por ello una de las más interpretadas, aunque no está claro qué interpretación es la adecuada para cada caso. En general encaja casi siempre el simbolismo de una reafirmación de la propia masculinidad: en la vida real requiere 'psicología', gracia, espontaneidad, autoconfianza, experiencia, pero en la fantasía uno se siente capacitado y sobrado de potencia sexual, todo es satisfactorio, fluido, y… ellas admiran el encanto, habilidad, cuerpo y miembro del hombre. Otro posible significado es la necesidad de comprender la femineidad, asignatura pendiente en la vida real para la mayoría de hombres: en la fantasía, el hombre no sólo convence a las mujeres para tener sexo con él, sino que quizá antes las ha inducido a atraerse entre ellas, lo cual denota que conoce los instintos, necesidades y deseos ocultos de las féminas. Cuando en el trío hay otro hombre, pueden estar aflorando las dudas sobre la propia capacidad/potencia/comprensión sexuales; o puede apuntar una tendencia personal y poco o nada compartible con la pareja en la realidad: p.e. una curiosidad por cómo será el sexo con otro hombre, aunque la moralidad interior lo camufle introduciendo a una mujer, probablemente la pareja propia; o puede expresarse el deseo de que la pareja comparta la inquietud personal hacia una mayor promiscuidad; o bien, finalmente, un temor a perder la relación con la pareja por la escasa experiencia sexual previa de ésta. Más de uno de estos simbolismos pueden concurrir a la vez. Personalizando un poco más: uno, el 'alborotamiento' de tu pensamiento al visualizar a tu esposa excitándose, así como tu curiosidad exploratoria, quizá te comportan una velada curiosidad hacia el sexo con un hombre, o un deseo de liberar tus ansias de promiscuidad sexual. Dos, tu compañera no acepta materializar tu fantasía, ni siquiera junto a una segunda mujer, pues lo ve peligroso para la relación, lo que es una reflexión razonable. Tres: si ella desea a un hombre cariñoso y amoroso, no parece en realidad una fantasía, sino una motivación igualmente razonable en una mujer. Cuatro: no tener o expresar fantasías sexuales no significa que no pueda sentir y relacionarse sexualmente con gran satisfacción. Cinco: no es bueno etiquetar a la pareja -ni a nadie-, p.e. como alguien que ama o absorbe demasiado, y menos porque lo hayas visto en un libro. Seis: relacionas el que la amas de verdad, con haber tenido experiencias previas; este razonamiento no tiene una lógica perfecta y, por otro lado, ella puede haber llegado a la misma certeza por otras vías, e igualmente saber muy bien dónde y con quién está, aun sin experiencias anteriores. Siete: si la 'etiquetas' como que ama o absorbe demasiado, ¿has averiguado cómo te ve ella a ti?; quién sabe si pensa que no la amas lo suficiente, o que 'pasas' un poco de ella o te fijas en otras mujeres, con lo que su desgana o descontento podrían ser comprensibles. Ocho: cuando uno se queja de falta de deseo sexual en su pareja, normalmente ésta no ha perdido un ápice de su capacidad para desear sexualmente y excitarse con un hombre, la dificultad se refiere casi siempre a las dinámicas viciadas que se han instalado en la relación presente; y es que hay otro dicho: 'no hay mujeres frígidas, sino hombres inexpertos o desconsiderados'. Nueve: 'una mujer debe ser en la calle una dama y una puta en la cama', esto puede tener cierta gracia e incluso morbo, hasta muchas mujeres se lo pueden creer más o menos, sin embargo, esperarlo siempre conlleva un matiz algo machista; pregúntate -o mejor con tu compañera- si toca revisar ciertos valores en tu mentalidad acerca de cómo deben relacionarse hombres y mujeres.
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