|
Hola: soy una mujer de 28 años, estoy en pareja con un hombre de 40. Hace tres años que estamos juntos. Cuando tenemos relaciones él termina muy rápido apenas me penetra termina, al principio usábamos condón, luego cambie a pastillas pensando que quizás fuera por el condón, pero nada cambió.
No me atrevo a decirle nada. Hace un tiempo me comento que su ex pareja le dijo un que era eyaculador precoz. No me animo a hablarlo, porque no se ni como decirle. Y me hace sentir muy mal, quedo insatisfecha siempre. Cuando comenzamos a salir teníamos un par de relaciones por noche, la segunda vez aguantaba un poco mas, pero ahora no logro que tengamos relaciones tan seguido como antes. Pregunta enviada por Ale
Si no le ocurre en la siguiente ocasión en que inicia la penetración, no padece propiamente de eyaculación precoz. Por cierto, que si rinde bien en una segunda sesión, más o menos seguida, éste puede ser un método para solventar el problema. Se tratará entonces de encontrar la manera de hacer fluido el pasar de una sesión a otra, pero si hay buena sintonía emotiva, hasta un rato de buena conversación cumplirá esta función. Que no concentre por tanto todas sus energías o expectativas en ese primer orgasmo, si además dices que puede tener otro, quizá poco después. La tensión nerviosa es una causa común, sea debida a la propia experiencia sexual en el pasado, o a otros aspectos de la vida personal, familiares, laborales, relacionales, etc. Cuando esa presión es elevada, el orgasmo puede ser una pura necesidad de desahogo, más que una ocasión de relacionarse íntimamente. Lo primero es lograr que recupere una cierta confianza en sí mismo, sobre todo en el plano sexual, y seguro que tú puedes ayudarle hablando con él, interesándote por sus preocupaciones, de un modo más bien neutro, es decir sin reprocharle nada dado que está claro que sufre un problema ajeno a su voluntad. Hay que intentar que se quite de encima cualquier etiqueta que se haya autoimpuesto, p.e. de “eyaculador precoz”, lo cual suele contribuir a que entre en un círculo vicioso. Y después, lo segundo en grado de importancia, es que él perciba que existe un grado de confianza muy alto entre vosotros, y será también hablando como lo verá; el nivel de comunicación aquí es muy importante, pues él puede albergar algunas desconfianzas concretas, ya sea hacia ti o hacia el género femenino en general, quizá basadas en ideas distorsionadas, que deberíais conseguir hacer aflorar mediante una charla distendida. Si una plena confianza en ti está siempre presente, posteriormente la misma práctica continuada del sexo y el paso del tiempo deberían hacer que este problema desaparezca. Insisto en que el aumento de la confianza mutua es muy importante, probablemente hará que afloren y desaparezcan posibles temores, como el miedo a hacerte daño, a no satisfacerte, a dejarte embarazada (este es un factor importante, procurad elegir el método que más os convenga a los dos). El aprendizaje del autocontrol del reflejo eyaculatorio, y la desensibilización del glande peneal, pueden lograrse también con la ayuda de la masturbación, buscando nuevas maneras de practicarla, usando lubricante, prolongándola todo lo posible, estimulando progresivamente con mayor intensidad el glande y su corona.
|