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Hace poco lo hice por primera vez con mi novio y la verdad es que lo pasé bastante mal. Aparte de que me dolió muchísimo y al día siguiente sangraba mucho, no disfrute nada. Supongo que eso es normal porque la primera vez te pueden los nervios y lo entiendo, incluso el que me doliera. Pero por lo que lo pase realmente mal, es que me daba la sensacion cada vez que él me estaba penetrando de que me hacia pis, y lo estaba pasando super mal, parábamos e iba al baño y nada. Incluso cuando parabamos la sensacion de hacerme pis se me pasaba, pero en el momento era horroroso, me obsesionaba y claro ni concentrarme ni nada.
No sé si es producto de mi mente o me pasa algo, pero es que por culpa de esa sensacion que siento que no quiero acostarme con él, porque de verdad que lo paso mal, es como si me hiciera mucho pis y no pudiera aguantarme e intentas aguantarte y entonces claro me emparanollo ni disfruto ni estoy a lo que hay que estar. ¿Esto es normal? ¿me ocurre algo raro? porque como siga así voy a cojer asco al sexo. Consulta enviada por Crisi Diversos factores pueden predisponer, o disponer en el mismo momento a la mujer para no sólo no sentir satisfacción sexual, sino además experimentar dolor u otras molestias. La sensación de orinar referida puede perfectamente encajar en un bloqueo psicosomático, que no tiene por qué reaparecer si se hacen las cosas bien. Revisa los siguientes puntos para ver cuál de ellos necesita mejorar o solucionarse. Tratándose de la primera experiencia sexual, lo primero sería las expectativas, ideas previas y posibles prejuicios o creencias distorsionadas acerca de la relación sexual en sí, que pueden no ajustarse a la realidad; la recogida de información veraz y actualizada debería resolver este punto. Lo segundo sería la confianza y el grado de implicación o de vinculación emocional con la pareja; si es insuficiente o existen serias dudas, ello repercutirá en la aparición de bloqueos y tensiones que dificultarán la penetración. Lo tercero es la habilidad, tacto y experiencia de la pareja: deberá conocer y saber transmitir la importancia de crear un clima de confianza, relajación mental y física, prolongar mucho los juegos eróticos y hacer de ellos una exploración lúdica de los cuerpos, descubrir la importancia de la estimulación clitoriana, y aguardar a que exista una excitación y lubricación natural muy altas para plantearse iniciar el coito. Ante la posible persistencia de tensiones en la mujer, si aun así se desea intentar el coito, se tendrá más éxito si se induce a la mujer a llevar la iniciativa, por ejemplo adoptando una postura en la que ella tenga mayor control sobre el ángulo, profundidad y ritmo de la penetración. La primera experiencia sexual está siempre marcada por un exceso de tensiones y de expectativas irreales, por lo que es muy importante no buscar la penetración como el objetivo en sí, sino proponerse tan sólo como meta una sesión de juegos eróticos y exploratorios; si durante ésta la excitación crece mucho, la persona más experimentada debería hacer como que la penetración se da de forma muy fluida, como parte del mismo juego, casi como sin proponérselo. Por supuesto, hay que prever el tema de la anticoncepción: por ejemplo, como parte del juego erótico, puede pedírsele a la mujer que coloque un preservativo, sólo como prueba de habilidad, y continuar después con el mismo juego.
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