|
Tengo 27 años y nunca en lo que estuve con mi esposa tuve problemas de ereccion. Me separe pero aún había algo entre nosostros. Conocí a otra persona e intente llevar una relacion mas a fondo pero al momento de hacerlo no tuve ereccion y penosamente no lo pude hacer. Sé que soy muy nervioso y que esa es la causa posiblemente pero no se que hacer y actualmente estoy con una pareja e intentado hacerlo pero a la hora que pienso que lo tenemos que hacer pierdo la ereccion o definitivamente no la tengo desde que estamos calentando. Ella no lo sabe y la verdad me da mucha pena. ¿Qué puedo hacer o a quién puedo acudir para que me ayude? Este problema me esta traumando.
Consulta enviada por Elías Por tu edad y tus circunstancias afectivas, tu problema probablemente tiene una causa psicológica. Lo duro de este tipo de problemas es que lo psíquico retroalimenta a su vez al problema físico, con lo que se entra en un auténtico círculo vicioso de ansiedad y de culpabilización. El mejor consejo, dada la probabilidad de haber entrado en tal círculo y la complejidad de su resolución, es pedir directamente la ayuda de un profesional de la terapia sexual. Ahí se trabajarán los aspectos de tu vida y de tu personalidad que están interfiriendo en tu capacidad erectiva, que a ti te parece que es como si actuase por su cuenta. Es frecuente que el final de una primera relación afectiva haya dejado un pozo de amargura y de sentimiento de culpa hacia esa ex pareja, y que este pozo esté condicionando negativamente los nuevos intentos de satisfacción sexual. Esto ocurre sobre todo cuando la relación sexual en general es percibida como una especie de demostración o de celebración de la armonía sentimental entre la pareja, como una especie de recompensa emocional; el sentimiento de culpa no elaborado puede estar provocando que no te permitas a ti mismo este tipo de recompensas. Un primer paso para resolverlo sería un acercamiento con tu expareja para lograr que se estableciese simplemente una relación de amistad sana y sincera, marcada de ahora en adelante por tu ofrecimiento de una incondicionalidad y generosidad absolutas e indudables. Pero también puede trabajarse en la otra línea, desde una óptica cognitiva, es decir en la forma en que concibes que debe ser y lo que significa e implica, emocional y simbólicamente, cualquier relación sexual.
|