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Tengo 51 y sufro trastornos de Disfuncion Erectil ocasionado por la Diabetes y el colesterol. Aunque estoy bajo tratamiento medico quisiera conocer sobre nuevos recursos o avances que permitan mejorar la ereccion.
Mi interes sexual se mantiene vigente pero rehuyo el contacto por verguenza y temor de fallarle a mi pareja lo cual ha traido como consecuencia recurrir a la masturbacion como medio de satisfaccion y desahogo. Consulta enviada por Beto En los últimos tiempos se está descubriendo que muchos problemas de disfunción eréctil tienen detrás causas físicas, quizá hasta un 75% o más. En tu caso parece bastante claro, la diabetes y el colesterol son potenciales causas. Sin embargo, queda claro que sigue existiendo una combinación de causas físicas y psicológicas y, lo más importante, éstas últimas pueden estar agravando el trastorno físico o sus consecuencias, en un grado a veces difícil de discernir. Esto de hecho sucede en muchas otras afecciones, y es algo que tienen muy presente los médicos y, como he dicho, no resulta siempre fácil de determinar y trabajar con ello. No es lo mismo tener una enfermedad que sentirse enfermo, la subjetividad con que se vive la experiencia de la enfermedad es diferente en cada persona, y está muy claro que incluso tanto puede ayudar a agravar el problema como a mejorarlo, incluso alargar la vida y su calidad en pacientes con trastornos graves. Por desgracia no suele haber un psicólogo o psiquiatra al lado del especialista cuando vamos a consulta para problemas de salud importantes. Todo esto vale especialmente para la disfunción eréctil, está muy claro que la actitud con que se vive, a veces de vergüenza o temor, alimenta más aún, en algunos hombres, las consecuencias negativas del trastorno en sí; también importa la actitud de la pareja, y la posible huella dejada por experiencias anteriores; digamos que una actitud propia “derrotista” provoca un estado de mayor sensibilidad o vulnerabilidad emocional, menor autoestima, con lo cual este nuevo problema se solapa con el otro. Tomar plena conciencia de ello es ya empezar a deshacer ese solapamiento. El pene es un órgano directamente relacionado con las fluctuaciones del centro que rige el sistema nervioso, el cerebro. Así que el mejor consejo que se puede dar, con diferencia de otros, es revisar con atención la actitud personal ante la disfunción, y no descartar incluso la opción de solicitar el apoyo psicológico de un profesional en la materia, lo cual es más que aconsejable si se vive en pareja y se lleva un buen tiempo evitando las relaciones sexuales. Esto, claro, suponiendo que uno ya está siendo evaluado y tratado por el médico a nivel fisiológico, y es que actualmente existen medicaciones que, tras una evaluación exhaustiva bien hecha, llegan a regular muy bien el trastorno. En tu caso, un buen control de la diabetes y el colesterol serán muy positivos, los médicos deberán estar informados de tus problemas sexuales, para quizá afinar más con una medicación sin tales efectos (la diabetes de tipo 2 descompensada puede causar una neuropatía periférica de los nervios que irrigan el pene; por cierto, cuidado con algunos hipolipemiantes contra el colesterol, que se sospecha pueden inhibir la erección), así como seguir una dieta adecuada, con complementos vitamínicos B, evitar el sobrepeso, tabaco, alcohol, estrés y sedentarismo. Existen medicaciones que favorecen la respuesta sexual (L-Arginina, Bupropión, Trazodone), productos de fitoterapia, medicamentos vasoactivos intracavernosos, testosterona en diversos preparados, y la última línea de medicamentos (sildenafil, tadalafilo, vardenafilo), pero para todo ello deberá evaluarse una posible incompatibilidad con tus otros problemas de salud y medicaciones. No desesperes e insiste siempre que sospeches que deberían afinarte la medicación, puede costar un poco encontrar la más idónea. Es fácil de decir, pensarás. Tu problema está en parte dentro de tu mente y esto ya lo sabes. Pero es que es así y no hay mucho más que decir, sino que deberías intentar romper esos pensamientos circulares que te hacen asociar tu problema físico con la idea de la merma de tu masculinidad. Encuentra una nueva forma de enfocar o valorar tu masculinidad, y créetelo de verdad, y logres así darle la vuelta a esta ideación circular. Casi siempre la ayuda y comprensión de la pareja será fundamental, que no sea ella quien te haga sentir esa presión por el rendimiento sexual, pero sobre todo que te acompañe en todo el proceso del problema, en especial yendo juntos a cada visita médica o prueba, estando alguna vez a tu lado cuando te medicas, etc. Un dato muy significativo es la calidad, es decir grado de dureza y persistencia de la erección, al practicar la masturbación en solitario, estando cómodo, relajado y suficientemente estimulado en lo erótico (fantasía sexual, visionado de film erótico o X, o lo que sea). Si ahí la calidad erectiva es buena, la revisión de actitud antes mencionada se hace necesaria, pues es probable que se estén sufriendo más consecuencias de las que debería causar el problema físico en sí.
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