¿Es posible tener un orgasmo pero no sentirlo? Es decir, yo he experimentado orgasmos en la masturbación xo cuando estoy con mi chico no siento esa sensación, durante toda la relación siento mucho placer xo no llego, no siento lo mismo que cuando lo hago sola. ¿Es que acaso la sensacion es distinta? ¿Puede que cuando llego al orgasmo la sensación sea mas disimulada al estar sintiendo placer durante toda la relación? grácias.
Es imposible tener un orgasmo y no sentirlo, siempre que, por decirlo de algún modo, el sistema neurosensorial de tu organismo funcione debidamente. Por otro lado, fisiológicamente no existen formas de orgasmo diferentes, sino ...
Este artículo es un compendio de situaciones con que se encuentran, o de cuestiones que se plantean aquellas mujeres que temen quedarse embarazadas tras un intercambio sexual.
• Tuve relaciones sexuales sin protección/se rompió el condón el día xxx, creo que estaba en mi día yyy del ciclo, la regla me tenía que llegar sobre el día zzz, y tengo ciertas molestias. ¿Estaré embarazada?
De entrada, siempre habrá riesgo, de moderado a alto, cuando hay penetración pene/vagina sin protección anticoncepctiva, haya o no eyaculación (lógicamente ésta lo hace aún más peligroso), o haya introducción directa de semen en la vagina. Averiguar el porcentage exacto de ese riesgo ...
El Punto G, abreviatura de 'Punto de Gräfenberg', llamado así por el nombre de su descubridor (en los años 50), el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, es según algunos expertos una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada en la cara anterior o frontal de la vagina, detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra, y que estaría implicado en la obtención más fluida e intensa del orgasmo y de la 'eyaculación' femeninos. Coincide con, o es una parte de la esponja uretral, es decir el tejido eréctil situado alrededor de la uretra, justo donde se encuentran las glándulas de Skene o parauretrales, con las que algunos expertos identifican el punto, desmintiendo que se trate de una auténtica estructura o zona perteneciente a la pared anterior vaginal, sino en realidad a un nivel más profundo que si acaso 'se notaría' a través de esta pared vaginal.
Algunos científicos sostienen que no es verdad que este punto exista. Otros, que se trata en realidad del conjunto de nervios profundos de la raíz del clítoris que más adelante conectan con la columna vertebral.
Parece obvio, pero no está de más aclararlo: la eyaculación precoz no es una enfermedad, sino que se la considera sólo un trastorno, que llega a afectar a un 75% o más de la población masculina en algún momento de su vida sexual, pudiendo aparecer tanto en las primeras experiencias sexuales como ya de adulto tras un prolongado periodo de normalidad. Es la disfunción sexual más frecuente, según la mayoría de especialistas, y aunque aparente un carácter esporádico o pasajero, casi siempre el trastorno subyace de forma persistente. Esta primera definición debería ayudar a muchos hombres, aquejados de este problema, a no cargar con el peso de un complejo a sus espaldas.
Una segunda definición, elaborada aquí de forma más completa y que es, de hecho, un compendio de las más habituales, reza así: la eyaculación precoz es la dificultad persistente, y el malestar que causa a uno mismo y a la pareja, para ejercer un control voluntario sobre el reflejo eyaculatorio o sobre las sensaciones que conducen a él, ocurriendo la eyaculación antes de que el hombre lo desee, o sobre todo antes de que la pareja sexual (en especial la mujer) haya obtenido satisfacción, y en los momentos inmediatamente anteriores o posteriores al inicio de una práctica sexual, comúnmente la penetración; por 'inmediatamente posteriores' se establece un tiempo máximo de entre 30 segundos a 2 minutos.
El trastorno provoca un sufrimiento o malestar personal,